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Las cuatro grandes dificultades del maratón (y cómo resolverlas)

La maratón es el alma del atletismo. La prueba de los 42 kilómetros y 195 metros se erige como el tramo oficial más exigente del deporte. Sin duda hay otras distancias mucho mayores y más complicadas, pero el maratón aún conserva ese espíritu tradicional bajo el que fue creado.

El momento final de la maratón es de un júbilo increíble, una sensación tan gratificante que las personas toleran más de tres horas en ruta corriendo para poder experimentarlo. Claro, el entrenamiento respalda el resultado, pero siempre saltarán cuatro grandes problemas para aquellos que desean conocer lo que se siente terminar una maratón. Aquí, los consejos para vencerlos.

  • Ampollas. La prevención es base para combatirlas. Lo principal es conocer su aparición –debido a la humedad– y cómo darles lucha. Por eso es ideal encontrar un calzado adecuado con un calcetín propicio. Recuerda que estarás corriendo a lo largo de 42 kms: el pie va a sudar, y mucho. Un gran consejo es no estrenar zapatillas el día de la competencia, pues el pie recién se tendría que adaptar al nuevo calzado sobre la marcha y esto te podría perjudicar seriamente.
  • Calambres. Es muy común que ocurra uno que otro a lo largo de la ruta. Ten por seguro que va a suceder aún sin conocer el motivo exacto de su aparición. Lo importante es que estés preparado para cuando pase. Hidratarse bien en el entrenamiento y durante la maratón es vital. Utiliza algún isotónico para prevenirlos. En caso aparezcan, mantén la calma, reduce la velocidad y empieza a estirar el músculo afectado.

 

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  • Muro. El correr en soledad sólo te pone un rival al frente: a ti mismo. Eso podría definir el famoso muro, aquel kilómetro en que todo parece imposible y una muralla de dolor, cansancio y sufrimiento se apodera de tus pies, tu cuerpo y tu mente. Aparece, casi siempre, del kilómetro 30 en adelante. Es el principal contrincante y la lucha mental es clave para superarlo. Tu mayor aliado será la hidratación y la alimentación. Si bien esto último es complicado durante la carrera, deberás hacerlo para estar listo en el momento que aparezca. Que no te abrume la excitación de los primeros kilómetros o los metros iniciales, mejor revenir e intentar comer poco a poco para ese momento. Los alimentos con azúcar son los más recomendados.
  • Ritmo. Es una de las bases más importantes en todo desarrollo de alguna carrera, y en los 42K resalta mucho más. Mantener una dinámica constante y, sobre todo, respetar lo practicado durante el entrenamiento es una de las cosas más complicadas. Ya sea por la emoción del momento o por dejarte llevar por el resto de participantes, debes recordar que en la maratón no funcionan los replanteamientos en ruta y seguir un plan estructurado es tu mejor arma.
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