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¿Por qué correr en la tercera edad?

La reducción de peso, la masa muscular y el control de la presión son algunos de los beneficios de correr en la tercera edad

El running urbano aporta numerosos beneficios para la salud física y mental de la persona en todas las etapas de su vida, incluso en la vejez, cuando hay una gran cantidad de cambios en el cuerpo, como los trastornos cardiovasculares y la reducción de la masa corporal magra. Sin embargo, después de 60 años, precisamente a causa de estos cambios fisiológicos, la atención al momento del entrenamiento debe ser redoblada.

De acuerdo con el cardiólogo Marcelo Sobral, el running, así como otros ejercicios físicos, ayudan a mejorar la capacidad aeróbica, la ganancia de músculo, el control de la glucosa en sangre, la reducción de peso y el control de la presión arterial en reposo -por no mencionar la mejora autoestima. “Pero, para que esto suceda, tenemos que hacer el entrenamiento en base a los resultados de las evaluaciones médicas y que sea planificado e individualizado”, dice el médico.

Fue después de esos consejos que Manoel Minoru Suenaga, de 69 años, empezó a correr durante once años, con el fin de combatir los efectos de un estilo de vida sedentario. “Tenía la presión arterial alta, niveles altos de colesterol y triglicéridos totalmente fuera de control. Entonces, empecé a aventurarme en las carreras y un año más tarde estaba haciendo mi primer maratón”. Hoy el corredor está con su salud al día y lleno de planes para su nueva vida de atleta: “Como ya no tengo más ambiciones profesionales, mi sueño ahora es completar los seis Majors”.

Además de estos beneficios, el cardiólogo explica que la actividad física desempeña también una acción importante en la función pulmonar. Prueba de ello es la transformación que las carreras callejeras hicieron en la vida de Jair Alves de Oliveira, de 66 años. Por causa del cigarrillo, ya había perdido el 30% de los pulmones y tenía una esperanza de vida muy baja. “Dejé la adicción al tabaco y la sustituí por las carreras. ¿Conoces esas personas que se despiertan sacudidos por la abstinencia? ¡Yo soy así! No puedo vivir un día sin correr. El resultado fue que recobré todo mi pulmón y la salud, y hoy puedo decir que voy a seguir así, corriendo hasta los 90 años”.

A pesar de la mejora en la calidad de vida, a la hora de entrenar, los mayores deben tener en cuenta que su cuerpo ya no es el mismo. “Los principales cambios que se producen en este grupo de edad son los trastornos cardiovasculares y musculoesqueléticos. Por último, los estudios muestran que entre los 55 y 70 años, hay una disminución del 30-40% en la fuerza muscular, lo que explica la reducción de la masa corporal magra y la altura, y la disminución del poder y la fuerza “, dice el experto.

Además, destaca la importancia que las personas mayores deben tener con el cuidado de la amplitud de movimientos durante la carrera, ya que en esta etapa las personas tienen articulaciones limitadas que obstaculizan el desarrollo de los movimientos de gran amplitud.

(Fuente: Marcelo Sobral, cardiólogo del Hospital de Beneficencia Portuguesa de São Paulo)

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